domingo, 23 de octubre de 2016

Prepararse para Iom Kipur



Hoy, Erev Kipur podemos estar temblando acerca de cual va a ser nuestro decreto, si vamos a ser perdonados, si D. nos va a inscribir en el libro de la vida, de la parnasa, del mazal, para el resto del año..

En Iom Kipur, el grito de guerra es Abinu Malkenu, tu eres nuestro padre. 

Para entender como tenemos que pedir durante este día, tenemos que ir a un ejemplo que se relata en una Guemara. Se narra el hecho de que llevaba sin llover desde hacía mucho tiempo . Rab Eliezer pidio 24 berajot para que lloviera y no fue respondido mientras que Rabi Akiva dijo una frase: "Abinu Malkenu Ein Lanu Melej El Ata" ( Padre, no tenemos nada mas que tu ) y sucedió que empezó a llover. Los jajamim se preguntarón ¿Que ha pasado? ¿ Cual es la diferencia entre uno y otro? entonces salio una voz del cielo diciendo: "No ha llovido porque Rab Akiva sea mas grande que Rab Eliezer sino porque Rab Akiva siempre "serquea".

Para eso tenemos que retroceder y saber en que situación vivía cada uno. Rab Eliezer había estudiado siempre en instituciones judías, todos sus familiares eran considerados jajamim, incluso esta escrito que era multimillonario. Mientras que Rab Akiva era hijo de conversos, era  tan pobre que dormía sobre paja.

Rab Elizer cuando pidió la lluvia no la pidió teniendo la confianza solo en D., en que solo EL se lo podía dar, porque sabia que si el no era contestado podía ir a otro de sus familiares jajamim a decirle que pidiera lluvia, Mientras que Rab Akiva no tenia a quien recurrir, el sabia que solo D. podía hacer que lloviera.

De aquí aprendemos que la persona que pide y a la vez confía en algo o en que alguien se lo puede dar puede que sea respondido o puede que no, mientras que cuando la persona pide sintiendo que no tiene nada aunque lo tenga ( porque sabe que lo tiene porque D. se lo ha dado y se lo puede quitar cuando sea), este es respondido inmediatamente.

Dice la Guemara que cuando uno siente y dice no tengo nada D. responde todo y manda todo. Mientras que, cuando uno confía en D. y a la vez en otras cosas, en un tío en EEUU, un primo que le puede ayudar económicamente o que le metan en un trabajo, entonces es mas difícil que sea respondido.

Por tanto, solo cuando sentimos que no tenemos nada podemos
1. conseguir lo que queramos porque sino no lo va a conseguir nadie por nosotros
2. Saber que si D. no me lo manda nadie me lo va a mandar.

Estas 2 cosas, hacen que la persona se esfuerce por ser grande y al final D. hace que la persona sea grande. 

Si queremos que D. "serquee" con nosotros y nos perdone, tenemos que "serquear" con los demás y perdonar. Así conseguiremos que desde arriba se apiaden de nosotros por apiadarnos de las personas. 

 Rabi Akiva dijo :" yo no tengo nada", y no tener nada significa Abinu Malkenu ein lanu melej el ata. Si no es EL, quien nos lo puede mandar. La persona que serquea es porque se cree que ese algo es suyo, conseguido por sus propios méritos y sin ayuda de nadie, mientras que la persona que piensa que lo que tiene es gracias a D. no serquea, porque ¿ quien es el para serquear? si todo le viene de D.

No hay nadie que se ocupe mejor de nosotros que nuestro padre, y ese es el padre que nos perdona y nos da todo lo que tenemos. 

Estos días son propicios para hacer un pacto con D. Coger 2 o 3 cosas personales que nos cuesten y 2 o 3 cosas con la relación con el prójimo. Para hacer un pacto con D. tenemos que poner una mejitza de aquí al pasado y otra del presente al futuro. Todo el tiempo que la persona quiera hacer teshuva y se acuerde que en el pasado cayó, en el futuro va a caer y por tanto no hará nunca teshuva.

Cada jaguim tiene su mitvah, la mitvah de Iom Kipur es teshuva. Teshuva es cambiar cosas pequeñas, porque aunque no lo creamos las cosas pequeñas marcan la diferencia. Así conseguiremos que ese día se convierta en el día mas feliz del año.

Que tengamos el merito de ser perdonados. 



Escuchado de: Isaac Benzaquen




domingo, 2 de octubre de 2016

Traer un alma al mundo

Una de las mayores alegrías que existen es traer hijos al mundo, son milagros revelados y una felicidad insuperable.

No todo el mundo se lo toma bien, porque piensa que le va a cambiar sus planes de vida, entorpenciendole sus éxitos. 

Eso fue lo que me paso a mi cuando me enteré que estaba embarazada. Llore desconsoladamente durante 2 meses. Era demasiado pronto para otro cambio. El casarse había supuesto muchos cambios y cuando ya me estaba acostumbrando a vivir fuera de casa de mis padres el test de embarazo dio positivo. En ese momento sentí enfado, miedo y dolor. No entendía porque, era una buena noticia y lo que muchas madres desearían. Supongo que no estaba en mis planes quedarme tan rápido, tenía que terminar mi carrera, viajar con mi marido, trabajar, presentar el trabajo de fin de grado... y eso embarazada era imposible. Me desencajó los planes. Además la idea me provocaba miedos seré una buena madre, saldrá sano?,tenía nuevas responsabilidades de educación, nuevos gastos, levantarse por las noches,... Fue en ese momento cuando tuve que hacer introspección de mi misma y llegue a varias conclusiones: 

1. Yo me creía dueña de mi vida y tenia toda mi vida organizada maravillosamente bien, lo que había olvidado es que había alguien que por detrás estaba diciendo " sigue haciendo tus planes, que creo que has olvidado quien es el que maneja todo".

2. El egoísmo: pensaba en mí, en MIs viajes, MI carrera etc.. Olvidando que un matrimonio no se completa hasta no tener hijos. Es por eso que D. para que trabajase ese egoísmo me puso un hijo que es dar dar y dar. 

Así conseguí alegrarme hasta el punto de disfrutar cada patada, cada latido, y de empezar a quererla  cuando todavía estaba en mí. Llegue a crear durante 9 meses, un hueco en mi que se lleno de plena felicidad cuando nació.  No solo conseguí alegrarme sino que llegue a agradecer a D.  y agradezco día a día por habérmelo mandado en ese momento porque ahora se que fue el momento correcto y por supuesto por no haberme puesto en esa prueba por el que hoy en día desgraciadamente pasan muchas madres.

Además, aunque creía que era imposible D. Estaba a mi lado ayudandome para poder completar todo lo que creía que embarazada y con un bebe no podía: termine las carreras, presente los TFGS, trabaje...EL estaba ahí dandome la mano en todo momento. 

Y llego ese 3 de noviembre del 2015 donde el sueño y la ilusión estaban ahí presentes. ¿ Como sera?, ¿ A quien se parecerá? ¿ Sera niño o niña?,¿ Ira todo bien?. La espera, mereció la pena. A pesar del dolor y el cansancio, la felicidad era inmensa. Por fin, la tenia en mis brazos, por fin la sentía, la podía oler y abrazar. Tras 9 meses esperando ya estaba aquí, ese alma yehudia y ese cuerpo perfecto.
y comenzó el dar y el dar incondicionalmente, en todo momento a todas horas, y el amor empezó a crecer mas y mas...  y así aprendí lo que es dar de verdad y aprendí como D. nos quiere a cada uno de los yehudim de este mundo, tzadik o rasha, da igual.




un hasta pronto


Hoy es nuestro ultimo día aquí en jerusalem, ir hakodesh.
es difícil expresar todo lo que pasa en mí en este momento y en estas 2 semanas.

Estoy confusa, demasiados sentimientos tal vez, que trato de organizar en mi mente.
Nuevas propuestas, mejoras, enfrentamientos a sentimientos que nunca habían florecido en mi, nuevos rasgos de carácter que estaban en lo mas profundo de mi y que han aparecido de repente...

Un lugar para no sentirse perdida, para encontrarse, para conocerse mas.

Un lugar donde se ve en cada rincón a D., en los buses, en la calle. Me encuentro en la tierra de la esperanza, de la emuna, donde dejas ir a tu hijo de 5 años solo al colegio y vuelve sano y salvo, donde se deja la puerta de la casa abierta esperando a vecinos, donde la conducción es una salvajada y aun así nunca pasa nada, donde suena la sirena y todo el mundo sigue como si nada, donde existen familias con 16 hijos y es una casa donde reina la simja y la humildad, Donde existen grandes rabanim y talmidei jajamim así como soldados que sostienen el mundo. Un país donde se respira a D., y se nota a D. en el movimiento,en el ruido de las calles...

Me voy con la sensación de querer mas, ahí todo es tan fácil, se aprende tanto, sobre todo de la gente de las calles, tanto jesed, tanta tzniut, tanta emuna, tanta felicidad. Que decir de las casas, casas en las que existe una majala en la mujer ( lo alenu) y ella esta ahí, con una sonrisa recibiendonos como si no pasara nada, recibiendo a miles de bajurim, y aunque ella se este muriendo de dolor no lo trasmite, se levanta al ver que se necesitan cuchillos en la mesa. y el, que poder en sus berajot, se te saltan las lagrimas, una kabana impresionante, y una simja eterna.

otras casas tienen 15 hijos, y es una autentica locura y a la vez increible, puede que la madre este esperando su 16º hijo y su hija este esperando su 2º hijo, los hijos mayores ayudan como los que mas, no existe envidia, ni afan por el materialismo, da igual si el niño esta subido en el sillon y esta saltando porque se muestra lo que hay, trasparencia y humildad, y si hay cola-cao tirado por el suelo y uno lo pisa y lo esparce por toda la casa ¿ que mas da?... eso se llama najat yehudi, quien no quisiera llegar a eso?

Me has dado tanto en tan solo 2 semanas, que te veré muy pronto.
hasta pronto, Israel.